
El Estrés se ha convertido en una de las enfermedades más nombradas en la última década. No en vano, se le considera la causa principal de absentismo laboral, de una manera directa o indirecta.
De manera directa provoca un estado de angustia y ansiedad que impide el correcto desempeño de las tareas encomendadas, lo que a su vez provoca más estrés; como la pescadilla que se muerde la cola.
Indirectamente es el causante de muchas enfermedades, especialmente las estacionales como el resfriado o las alergias, al provocar un descenso de las defensas del organismo.
Para combatirlo, primero es necesario saber detectarlo; porque, a veces, convivimos con él sin darnos cuenta; hasta que nos pasa factura. A continuación proponemos un sencillo test basado en la detección de los síntomas principales del estrés. Para cualquier aclaración puede escribirnos a psicologo@psicomotivacion.com
1. Continuamente tiene la sensación de que le falta tiempo y va “acelerado”.
SI NO
2. Siente, a menudo, la boca seca y la sensación de tener “un nudo en la garganta”.
SI NO
3. La gente de su entorno se queja de que usted reacciona de manera Impulsiva y Agresiva.
SI NO
4. Cada vez consume más tabaco, café, alcohol o comete excesos con la comida (tanto “atracones” como una falta de apetito prolongada).
SI NO
5. Duerme mal y le cuesta levantarse. Se siente cansado por las mañanas.
SI NO
6. Se siente débil y vulnerable.
SI NO
7. Suele tener vértigos, mareos, dolores de cabeza o palpitaciones.
SI NO
8. Tiene malas digestiones y, frecuentemente, “ardor de estómago”
SI NO
9. Padece, con frecuencia, enfermedades estacionales como la gripe, gastroenteritis, reuma, faringitis, anginas, bronquitis, etc.
SI NO
10. Suele tener problemas en la piel como: eczemas, psoriasis, dermatitis, etc.
SI NO
PUNTUACIÓN:
Si usted padece cinco o más de estos síntomas debería replantear su estrategia de afrontamiento, tanto en el trabajo como en su vida privada.
De todas formas, recuerde que el estrés no es una enfermedad inevitable, pero tampoco caiga en el error de pensar que se trata de un mal pasajero que desaparecerá tomando unas copas o al marcharse de vacaciones.
El Control positivo del estrés requiere un tratamiento en más profundidad que pasaría por aprender a organizarse en el trabajo, mejorar las habilidades sociales, educarse en la gestión del tiempo, adquirir hábitos saludables y “vacunarse” con técnicas preventivas.